martes, 20 de octubre de 2015

IMPRESIONES SOBRE #BOGFW

Yo sé que he estado demorado entre reporte y reporte, y sé que ya no tienen tan presente lo que pasó hace un par de semanas en Bogotá con la segunda feria de moda en la capital, pero igual les debo el reporte de lo que vimos en estas ferias que considero hay que contar. 

Hablemos de la feria en general. A diferencia de la anterior feria de moda en Bogotá, ésta se decantó por las pasarelas y momentos de moda en el aeropuerto. Yo que soy un observador de todo lo que pasa, no tuve la oportunidad de ver dentro del aeropuerto, alguno de los momentos que se mencionaron en la publicidad realizada, y por esto mismo no puedo asegurar que hayan pasado y cómo fueron. Pero sí quiero mencionar que desde el inicio era este tema un punto a examinar: la cantidad de actividades dentro del aeropuerto. Uno de los momentos más especiales de toda la feria fue su inicio, un perfomance maravilloso hecho en uno de los espacios del aeropuerto, donde los transeúntes tuvieron un espacio, justo al lado de los modelos que entraban al espacio de la presentación, mirando con curiosidad qué era lo que sucedía allí. Y era esto el principal motivo de realizar este evento en el aeropuerto, una feria que hiciera de vitrina para aquellos que no han encontrado la forma de acercarse al mercado de diseño, lo cual aplaudo con orgullo. Sí dejaré en el tintero que tener más presentaciones en espacios como ese, es lo que vale la pena. 

Por otro lado, estaba la carpa de pasarelas, un espacio dedicado exclusivamente a las presentaciones de las pasarelas. Un espacio organizado y amplio (hasta cierto punto), donde se hizo lobby entre pasarela y pasarela. No repetiré los problemas de organización, porque creo que ya lo he dicho una y otra vez, y creo que en la retroalimentación no vale la pena dedicar todo un párrafo a eso. Pienso que los organizadores, desde su premisa (conocida en el conversatorio realizado en la mañana del segundo día) de querer hacer en varios momentos del año este evento, deben pensar en qué aspectos pueden mejorar, si es que quieren entrar en la competencia. 

Y sí, me decidí a usar esa palabra "competencia", porque no veo en el panorama una posible alianza entre eventos para generar lo que tanto se ha dicho de una sola feria que reúna todo el talento nacional, o por lo menos, de la ciudad. Ya veremos qué pasa con eso más adelante...

Volviendo al tema que nos concierne, quiero mencionar el conversatorio que se realizó durante la feria. El Bogotá Fashion Week no tuvo un espacio académico, pero sí una charla, corta para el tema tan amplio, pero con conceptos claros sobre qué se espera de una semana de moda. Pienso que el titúlo pudo haber sido mejor planteado, porque para cualquier interesado en el tema, la respuesta a la pregunta se resuelve sin tener que asistir. ¿Son las ferias de moda imagen o negocio? En una industria saludable, ambos. En la nuestra, más show que imagen o comercio, sin dejar de lado que ambos factores también están presentes. 

Hasta cierto punto, la elección de los expositores del tema estuvo bien. Escuchar a Pilar Luna, Pilar Peña, Pilar Castaño, Ita María y a Darío Cárdenas nos dejó una serie de reflexiones que vale la pena mantener en la mente. Sugerencia de organización: menos es más, hasta en expertos. La organización de la feria mostró puntos de vista interesantes, del lado de quienes organizan una feria de moda, Pilar Castaño mencionó una serie de generalidades comparativas entre los sistemas de venta que suceden en el extranjero antes de una pasarela, y el futuro mediático de los shows de moda. 

En Colombia, no es el comprador para las tiendas multimarca quien se sienta en una pasarela, y eso hace que funcionemos distinto. Esto nos hace tener que pensar en el show a presentar, en complacer a un público diferente, y comprender verdaderamente para qué marcas vale la pena la inversión en una pasarela. Y Darío presentó una duda que les quiero dejar en el tintero: ¿quién gana en una feria de moda, el diseñador o el organizador?

Ya para finalizar, quedaron en el aire dos factores que de seguro se tienen que tener en cuenta para la producción de un show: la necesidad de presentar pasarelas para las cámaras de los teléfonos, medir el éxito de una colección por la cantidad de móviles que graban lo que sucede allí; y la necesidad de dirigir al consumidor final las pasarelas, de llevar a la tienda cuando aún está fresco, porque es así como por fin podremos enganchar al comprador a consumir diseño sin mayor obstáculo. 

Mencionado esto, vamos a las pasarelas. Por cuestiones de la vida, no pude estar en la mayoría de ellas, pero sí puedo mencionar que sigo descrestado por el perfomance de Sebastián Jaramillo. Una muestra sin género, personal del aeropuerto, una gran ambientación y piezas magníficas demostraron el talento de este diseñador de joyería, que desde los Premios Infashion, permanece en la mira de su servidor (y de toda la industria). Fue bastante especial la forma en que todo el trabajo de Jaramillo mostraba una conexión entre colección. Vimos piezas de calaveras y piezas de Lego, demostrando la fuerza visual detrás de una pieza statement de joyería. 



¡Pieza favorita!




Pero antes de esto estuvo Lenerd, y su inspiración en las bolsas de mercado que se ven en las plazas, dando paso a su trabajo knitwear. Luego Isabel Henao, mostrando bellezas que nos tiene acostumbrados a ver, en verdes, platas, azules, sedas, lazos e inspiración asiática; elegante, delicada y hasta urbana. Al día siguiente, vendría MCMA con piezas más juveniles, en pasteles con inspiración punk, muchos statements y accesorios bonitos, y modelos alegres por toda la pasarela; Faride Ramos mostró su trabajo en sastrería femenina, con una gama de colores que inició en crema, pasó por azul metálico, fue hacia los verdes militares, para terminar en un agradable gris y negro que habló de la inspiración clásica y sartorial de la colección, con la belleza ultrafemenina que siempre propone la diseñadora. Julia de Rodríguez y abrigos de piel (que me suena a mí a tendencia) inspirados en Rusia. Y el cierre de la noche junto a El Cielo y tres marcas de lencería (una de ellas, que hace parte de mis consentidas), con un cierre sensual, entre nudes y negros. Juan Pablo Socarrás y Lina Cantillo son tema de una nueva entrada. Lo mejor de la feria, en fotos:

Lenerd
Lenerd


Lenerd

Look favorito de Lenerd


Isabel Henao 
Isabel Henao

Isabel Henao

Isabel Henao

Isabel Henao

Look favorito, por los detalles en lentejuelas 
MCMA
MCMA



MCMA
Faride Ramos

Faride Ramos

Faride Ramos
Faride Ramos




Faride Ramos
 
Faride Ramos
Faride Ramos
Look favorito de Faride
Antes de irme por hoy, debo decir que generó decepción general una colección inspirada en una marca italiana que hemos visto hasta el cansancio, lo digo para dejar la reflexión de que si queremos hacer las cosas bien con Bogotá y la moda, hagámoslo completamente bien, que valga la pena. Les quedo debiendo las siguientes partes del bombardeo de colecciones masculinas, Lina Cantillo x 2, Juan Pablo Socarrás, Erikó y piezas nuevas de Darío Cárdenas (las dos últimas en Cali Exposhow).

Agradecemos a los queridos Cámara Lúcida por las fotos de esta entrada. 

¡Hasta pronto, mis queridos!

En redes: 
Snapchat: camarfre
CMarquezMTF@hotmail.com


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